Acceder a la Formación Profesional es una de las mejores decisiones que muchos adultos pueden tomar, especialmente si lo que buscan es mejorar su formación y tener acceso a más puestos de trabajo. No obstante, son muchas las personas que creen que no se puede acceder a la FP si no se tiene el título de la ESO, y nada más lejos de la realidad. Hay distintas vías para que tanto jóvenes como adultos tengan acceso a una Formación Profesional, incluso aunque no hayan terminado la Educación Secundaria Obligatoria. Y hoy te vamos a hablar de todas esas vías, puesto que hay distintas opciones: una FP básica, pruebas de acceso… ¡Sigue leyendo!
¿Es posible estudiar FP sin tener la ESO?
La respuesta corta es sí, puedes estudiar la FP aunque no tengas la ESO. Es cierto que el acceso ordinario a estos grados suele requerir el título de ESO (en caso de Grado Medio) o el título de Bachiller o un Grado Medio (para Grado Superior). Pero hay ciertas alternativas que han sido pensadas precisamente para aquellas personas, sobre todo adultos, que no han conseguido cumplir con estos requisitos.
Una de las grandes ventajas del sistema de FP en España es precisamente su flexibilidad. Está diseñado para hacer que la reincorporación al sistema educativo sea más fácil, especialmente en el caso de personas que abandonaron de forma temprana. Pero también para quienes quieran reorientar su trayectoria profesional como adultos. Es por eso por lo que se contemplan distintas vías de acceso: pruebas de acceso, programas formativos específicos, Formación Profesional básica… Lo que sí has de tener claro es que las opciones disponibles pueden variar en función de la comunidad autónoma, tanto en requisitos como en convocatorias.
Opciones principales
Si no tiene el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, hay ciertas vías que te van a permitir acceder a una FP.
1. FP Básica
Esta modalidad está dirigida sobre todo a jóvenes que no han conseguido finalizar la ESO, pero que desean continuar su formación de una manera mucho más práctica. Se puede acceder a partir de los 15 años, y la edad máxima varía entre los 17 y los 21 años, dependiendo del caso concreto.
Es una formación que combina contenidos generales de la ESO con módulos profesionales, ofreciendo así una doble ventaja: te prepara para un oficio concreto y, además, te permite obtener el título de la ESO al superar todos los módulos. Los itinerarios concretos dependen de la FP Básica que se realice.
Cuando se termine esta formación, el alumnado puede acceder directamente a un Grado Medio. De esta manera, es una vía progresiva que abre muchas puertas.
2. Pruebas de acceso a Grado Medio
Es una de las alternativas más habituales para aquellas personas que no tienen la ESO. En esa prueba se puede certificar que se tienen los conocimientos y las competencias necesarias para cursar una FP, pese a no haber obtenido el título.
Para poder presentarte, uno de los requisitos es que has de tener al menos 17 años cumplidos. No se exigen titulaciones previas, con lo cual es clave para personas adultas. Sí que has de tener en cuenta que superar esta prueba no equivale a obtener el título de ESO, pero permite iniciar estudios e ir avanzando.
3. Certificado de profesionalidad
No forman parte estricta del sistema de FP reglado, pero es otra vía formativa interesante. Se orientan a la empleabilidad, tienen validez oficial y no siempre exigen la ESO como requisito, especialmente en los niveles más bajos. Sirven para acreditar competencias profesionales concretas, y pueden ser una excelente opción para aquellos que busquen mejorar la empleabilidad, o para quienes quieran conseguir posteriormente el acceso a estudios de FP.
4. Educación para adultos
Otra alternativa es la de cursar la ESO para adultos, que está disponible de forma presencial, semipresencial y online. Muchas personas apuestan por esta vía, obtener este título y, posteriormente, continuar avanzando por la vía ordinaria. Es un camino más largo, pero en ocasiones resulta más sencillo, especialmente si quieres reforzar tu base académica.
Cómo funciona la prueba de acceso
Una de las grandes dudas que le surge a muchas personas es cómo funciona exactamente la prueba de acceso, o si es asumible. Es una de las vías más usadas, y la clave es entender bien su estructura para afrontarla de la mejor manera.
La prueba se suele dividir en dos partes:
- Parte sociolingüística, donde se incluyen contenidos de Lengua Castellana y Literatura, Ciencias Sociales y, en ocasiones, Inglés o Francés.
- Parte científico-técnica, que abarca contenidos de materias como Matemáticas, Ciencias Naturales y Tecnología.
El nivel de contenido es similar al de la ESO; es crucial una buena preparación, especialmente si llevas mucho tiempo sin estudiar. Lo ideal es o bien acudir a una academia especializada, o apostar por una formación online, dependiendo de la carga laboral que tengas en ese momento. También se puede estudiar de forma autodidacta con temas oficiales, pero depende de ti el apostar por una medida u otra.
Suele haber distintas convocatorias, pero la inscripción se realiza entre los meses de marzo y abril. Varía en función de la CCAA, así que has de consultar plazos oficiales.
Para superar esta prueba, es imprescindible obtener una nota mínima de 5 sobre 10. Una vez aprobada, ya se puede pasar a solicitar plaza en los distintos ciclos formativos de Grado Medio; recuerda que el acceso puede estar sujeto a una nota de corte.
Consejos
Tras haberte mostrado todas las vías, hay algunos tips y consejos que queremos darte para que la situación no te desmotive. Pero el primero de ellos es que valores siempre tu situación personal antes de apostar por una u otra: no todas son adecuadas dependiendo del perfil. Influye mucho tu edad, tu experiencia laboral, tus objetivos profesionales, el tiempo que le puedas dedicar…
Una persona adulta que ya tenga experiencia laboral seguramente se beneficie más de apostar por un certificado de profesionalidad o una prueba de acceso, mientras que una persona joven puede que encuentre en la FP Básica la respuesta a sus problemas. Porque es una opción mucho más gradual y, sobre todo, acompañada.
Además, es crucial que te informes en tu comunidad autónoma. Es cierto que el marco general de estudios es estatal, pero cada una puede introducir distintas particularidades: requisitos, itinerarios, fechas, plazas… Lo mejor que puedes hacer es acudir a un centro educativo o a un servicio de orientación para prevenir errores.
Si bien es cierto que acceder a la FP sin la ESO es posible, no descartes tratar de conseguir el título más tarde. Porque es cierto que es una ventaja tanto a medio como a largo plazo.
Por último, recuerda que la FP es una oportunidad real de trabajo, no una opción secundaria. En muchos sectores como la tecnología, la sanidad, la industria… Se demandan cada vez más técnicos cualificados. No dejes que no tener la ESO sea un obstáculo definitivo, porque con información, planificación y constancia podrás acceder a una FP sin problema.









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