Poco a poco, la Formación Profesional ha ido evolucionando para conseguir adaptarse a las nuevas demandas que van surgiendo en el mercado laboral. Una de las modalidades más recientes en este sentido, y una de las más relevantes, es la conocida como Formación Profesional Intensiva. Es un modelo nuevo que combina una formación teórica con experiencia práctica en empresa, pero cuyo enfoque es directo hacia la empleabilidad.
Lo que se busca no es solo que el estudiante sea capaz de adquirir conocimientos técnicos, sino que sus competencias profesionales se desarrollen directamente en el entorno laboral. Responde a una necesidad de conseguir profesionales altamente cualificados en el menor tiempo posible y, además, con la mayor conexión con el mundo empresarial. Su estructura hace que la integración del alumnado sea mucho más progresiva, a la par que estos continúan su formación académica en el centro. Vamos a ver con detenimiento qué es esta FP intensiva, cómo funciona y cuáles son sus ventajas, además de los requisitos de acceso que hay ahora mismo.
Qué es la FP Intensiva y en qué se diferencia de la Dual
Esta modalidad de FP combina una formación en el centro educativo con una formación práctica muy amplia directamente en una empresa. Es más, es la que mayor carga de formación en el entorno laboral tiene, especialmente si la comparamos con una FP general. La evaluación final depende tanto de su trabajo real como de sus estudios.
Pese a que pueda parecer que es exactamente igual que la llamada FP Dual, hay ciertas diferencias entre estas dos modalidades que pueden hacer que una encaje mejor contigo:
- La duración del periodo de formación en la empresa no es el mismo. Mientras que en la FP Dual General nos encontramos con un periodo de entre el 25 % y el 35 % (que son entre 500 y 800 horas), en la intensiva este periodo aumenta. Puede ser de entre un 35 % y un 50 %, con un tiempo máximo de 1.200 horas.
- En una FP Dual no hay retribución por el trabajo que se realiza en la empresa, aunque sí que puede recibir algunas becas de transporte para no tener gastos asociados al trabajo. No obstante, en la FP Intensiva sí que hay cierta compensación económica que se percibe o bien como beca o bien como salario.
- Por último, la vinculación que tiene la empresa con el estudiante cambia. En el primer caso hay un convenio de colaboración, pero en una FP Intensiva nos encontramos con un contrato laboral de formación.
El objetivo de la FP Intensiva es conseguir que el estudiante adquiera la experiencia laboral a la par que va formándose, facilitando así su integración en el mercado laboral. Hay una mayor asistencia a la empresa, una relación mucho más estrecha entre el alumno y la empresa y, normalmente, remuneración. Es ir un paso más allá en la integración entre trabajo y estudios.
Para quién está pensada y perfiles que mejor encajan
Es una modalidad de estudio que está especialmente diseñada para todos aquellos estudiantes que desean integrarse al mercado laboral de la forma más rápida posible. Y, sobre todo, que buscan una experiencia práctica real, alejada de la teoría. Es cierto que no todos los perfiles encajan de la misma manera con esta modalidad, puesto que requiere:
- Mucho compromiso.
- Capacidad de adaptación.
- Actitud proactiva hacia el aprendizaje práctico.
Hay ciertas personas que, sin duda, se sentirán muy identificados con este tipo de formación, como:
- Personas que tengan una orientación laboral muy clara y sepan que su idea es empezar a trabajar lo antes posible en ese campo.
- Alumnos que tengan una vocación mucho más técnica, y que prefieran un aprendizaje práctico.
- Personas que, por las circunstancias de su vida, quieran tener independencia económica a la vez que están estudiando.
- Personas que tengan un objetivo profesional muy definido, que sepan en qué sector se quieren especializar y que busquen establecer contactos profesionales desde el inicio.
- Y, por último, aquellos que sepan que pueden trabajar con motivación y responsabilidad. Porque es cierto que combinar trabajo y formación exige siempre una mayor capacidad de organización y de compromiso.
Es una modalidad que, además, no se ha extendido en muchos sectores, pero si en algunos de los que más demanda de profesionales cualificados tiene:
- Automatización y robótica industrial.
- Informática y desarrollo de software.
- Electricidad y electrónica.
- Mantenimiento industrial.
- Sanidad.
- Administración y gestión.
Cómo se estructura el programa y su duración
La FP Intensiva se estructura de una forma muy similar a la FP tradicional, pero con más integración de formación en la empresa. La duración del ciclo formativo suele ser de dos años, independientemente de si es un Grado Medio o Grado Superior. Pero es cierto que nos encontramos con una parte del tiempo que el estudiante no está en el centro, sino en la empresa. Porque el programa se divide en dos entornos principales:
- El centro educativo, donde se incluyen:
- Contenidos teóricos.
- Formación técnica.
- Realización de un proyecto.
- Evaluación académica.
- Formación en la empresa, donde encontramos:
- Aprendizaje práctico en un entorno real.
- Participación en tareas profesionales.
- Desarrollo de todas las habilidades laborales.
- Integración real en equipos de trabajo.
Nos encontramos, como hemos dicho antes, con una proporción de formación en empresa mucho mayor que en otras FP. Gracias a esto es que se consigue que haya una experiencia real, y que el estudiante salga mucho más preparado para trabajar.
Requisitos de acceso y proceso de admisión
Los requisitos de acceso son similares a los que encontrarás en cualquier ciclo formativo, aunque es cierto que en función del centro o de la empresa puede haber algunos criterios adicionales.
Para acceder a Grado Medio, será necesario cumplir una de las siguientes condiciones:
- Tener título en Educación Secundaria Obligatoria.
- Tener título de FP Básica.
- Haber superado la prueba de acceso.
En caso de ser Grado Superior:
- Tener título de Bachillerato.
- Tener título de Grado Medio.
- Haber superado la prueba de acceso.
El proceso de admisión suele tener distintas fases:
- La primera es la solicitud de plaza en el centro educativo correspondiente.
- Tras esto, se pasa al proceso de selección, en el que la empresa también puede participar. Se suelen valorar aspectos como: motivación, expediente académico, perfil profesional o entrevista personal.
- Cuando ya se ha superado esto, el alumno es asignado a una empresa colaboradora.
- Y, por último, se establece un acuerdo formativo entre el centro educativo y la empresa, en el que el alumno forma parte.
Ventajas para empleabilidad y desarrollo de competencias
Como podrás intuir, son muchas las ventajas que los alumnos pueden encontrar en esta modalidad de estudio, tanto a nivel personal como a nivel profesional:
- Mayor empleabilidad. Hay muchas más oportunidades de empleo, porque el alumno está adquiriendo una experiencia laboral real que puede demostrar. Además, mejorará su CV y podrá desarrollar competencias profesionales en su día a día. E incluso se pueden establecer muchos contactos profesionales.
- Se desarrollan las competencias prácticas como el trabajo en equipo, la resolución de problemas, la adaptación a entornos profesionales o la responsabilidad laboral, además de la comunicación profesional.
- Hay una transición mucho más sencilla al mercado laboral, porque se reduce la barrera entre formación y empleo. El estudiante ya conoce la dinámica empresarial y los procesos de trabajo, reduciendo así el periodo de adaptación.
- En muchos programas de FP Intensiva hay una compensación económica, gracias a la cual se reduce la dependencia económica y se valora realmente el trabajo realizado.









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