Preparar unas oposiciones para la administración pública implica mucho más que solo estudiar un temario y superar exámenes. Porque si bien esa es la fase de oposición, luego hay una fase de concurso en la mayoría de las oposiciones actuales. Esta hace que entre en juego un sistema de baremo de méritos que permite sumar puntos adicionales en función de la experiencia profesional, la formación o los cursos realizados. Y dentro de ese sistema, los títulos de Formación Profesional (FP) se pueden convertir en un recurso muy valioso para mejorar la puntuación final.
Hoy te contamos cómo ese título que ya tienes, o que estabas planteándote sacar, puede ayudarte a escalar posiciones en tu búsqueda de empleo público.
Cómo funciona el baremo de méritos en las oposiciones
Hay que partir de la base de que hay muchos puestos dentro de la administración pública, y que cada uno tiene una oposición concreta. Pero prácticamente todos ellos cuentan con lo que se conoce como baremo de méritos, que forma parte de la fase de concurso y que se usa en muchas oposiciones para valorar tanto la trayectoria académica como profesional de los candidatos. Aparece, sobre todo, en esos procesos que se conocen como concurso-oposición y que tienen dos fases:
- Fase de oposición: exámenes teóricos o prácticos que deben superar los aspirantes con un temario común.
- Fase de concurso: cuando se ha aprobado esa primera fase, se valoran el resto de méritos.
El baremo cambia en función del puesto, y establece cuántos puntos se pueden obtener dependiendo del mérito en cuestión. Normalmente, se valoran aspectos como:
- Formación académica adicional.
- Cursos de especialización.
- Experiencia laboral relacionada.
- Publicaciones o proyectos profesionales.
- Idiomas.
- Otro tipo de acreditación, casi siempre títulos oficiales.
Los títulos de Formación Profesional se encuentran en el primer punto, en el que convalida como formación académica complementaria. Es decir: pueden darte puntos extra que, en muchas ocasiones, son cruciales.
La cantidad de puntos que te otorgan depende en buena medida de la convocatoria. Por regla general, suelen sumar entre 0,5 y 2 puntos. Es cierto que hay casos concretos en los que puede sumar más, sobre todo si está relacionado con el puesto al que se opta. Por ejemplo, si nos encontramos con una oposición vinculada a sector sanitario, una FP relacionada con este ámbito puede tener un gran peso dentro del baremo. Esto acaba por hacer que sean muchas las personas que usen esa vía formativa ya no solo como una salida laboral, sino como una estrategia de cara a mejorar los puntos de la oposición.
Qué títulos de FP puntúan en cada convocatoria
No todos los títulos puntúan de forma automática en todas las oposiciones. El hecho de que se sumen puntos va a depender de lo que aparezca reflejado en la convocatoria. Cada administración pública presenta sus propias bases, que los interesados pueden consultar para así conocer con detalle qué méritos se valoran y cómo puntúan estos. Y es en estas bases donde suele aparecer un apartado dedicado a la formación académica.
Hablando en general, pueden puntuar:
- Titulaciones de grado medio de FP.
- Títulos de grado superior.
- Títulos que gocen de equivalencia académica.
Pero hay que tener en cuenta algunos aspectos que son clave, como la relación con el puesto. Por ejemplo, en oposiciones sanitarias pueden puntuar FP de Cuidados Auxiliares de Enfermería o Farmacia, mientras que en oposiciones técnicas pueden sumar puntos ciclos de Informática, Electricidad o Mantenimiento.
Además, hay ocasiones en las que el título de FP únicamente puntúa si es superior al requisito mínimo exigido para presentarse a la oposición. Aunque esto suene complejo, es sencillo: si te piden título de Bachillerato para presentarte a ese examen, un grado superior de FP puede sumar puntos, pero no lo hará un grado medio. En caso de que el requisito fuera una FP básica o equivalente, un grado medio sí que contaría.
Y, por último, has de tener en cuenta que esto varía en función de si la oposición pertenece a la administración estatal, las comunidades autónomas o un ayuntamiento. Porque cada organismo aplica sus propios criterios.
Diferencias entre grado medio y grado superior
Dentro de la FP, hay distintos niveles y cada uno de ellos tiene un peso distinto en el baremo de oposiciones:
1. Grado medio
A este ciclo se puede acceder tras finalizar la Educación Secundaria Obligatoria, y su duración suele ser de dos años académicos. Dentro de estos se incluye un periodo de formación en empresas. Son estudios con un enfoque bastante práctico, que permiten acceder a profesiones técnicas en distintos sectores. Algunos ejemplos serían:
- Gestión Administrativa.
- Sistemas Microinformáticos y Redes.
- Cuidados Auxiliares de Enfermería.
- Electromecánica de Vehículos.
Como hemos señalado antes, aporta puntos siempre que no sea el requisito mínimo de acceso.
2. Grado superior
Es el nivel más alto que se puede encontrar dentro de la FP. Para acceder a él, es necesario que contemos con bachillerato, un grado medio previo o hayamos superado una prueba de acceso. Su duración también es de dos años, incluyen prácticas y suelen proporcionar una formación mucho más especializada. Algunos ejemplos son:
- Administración y Finanzas.
- Desarrollo de Aplicaciones Web.
- Integración Social.
- Laboratorio Clínico y Biomédico.
Normalmente, en las oposiciones este grado superior tiene un mayor valor dentro del baremo. El motivo es sencillo: se considera una titulación de nivel superior.
Equivalencias académicas y su impacto en el baremo
Otro aspecto importante que has de tener en cuenta es el de las conocidas equivalencias académicas. En España hay títulos que, pese a no tener exactamente el mismo nombre, pueden considerarse equivalentes a efectos de administración y, por ende, de oposición. Es lo que sucede con algunos de los antiguos títulos de FP que se consideran equivalentes a los actuales, como técnico especialista en determinadas ramas.
Son equivalencias que permiten que esas personas que obtuvieron su título hace años puedan usarlo igualmente de cara a una oposición, y recibir una puntuación correspondiente.
Además, hay equivalencias entre determinados títulos académicos y el acceso a empleos públicos. Por ejemplo, un título de grado medio se considera equivalente en ocasiones al título de bachiller, mientras que el de técnico superior te permitirá acceder a puestos que requieren una formación de nivel avanzado.
La clave es, siempre, revisar las bases de la convocatoria. Será ahí donde encontrarás la equivalencia académica.
Cómo acreditar correctamente tu título de FP
Llegamos a un factor clave, y es presentar el título de tal manera que este sea, en efecto, funcional. Es crucial que haya una buena acreditación durante el proceso de inscripción, o en la fase de presentación de méritos. De no hacerse bien, no se contabilizarán los puntos correspondientes.
Lo más habitual es presentar una copia del título oficial de FP que ha sido emitido por el Ministerio de Educación. En caso de que aún no lo tengas, podrás presentar o bien el resguardo de solicitud del título o bien un certificado académico oficial.
Dependiendo de la convocatoria, la administración pública puede solicitar:
- Una copia compulsada de los documentos.
- Una verificación electrónica a través de las plataformas administrativas.
- Presentación digital en la sede electrónica.
Ten en cuenta que siempre hay unos plazos de presentación que tendrás que tener en cuenta, puesto que, en caso de retrasarte, puede que no se tenga en cuenta en la puntuación final.
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